Grass
Valley está a 3 ore de camino en coche de San José, en las faldas
de Sierra Nevada. Me han comentado que antes la ciudad estaba
repleta de buscadores de oro. Ahora, la población de las ciudades
de alrededor suma unas 20.000 personas. Fui invitado allí porque
últimamente a esa ciudad llegó gente que se ocupa de la medicina
alternativa. Esa ciudad parece convertirse en algo semejante a
la ciudad Sedona de la Arizona de nuestros días.
Ayer, Takayo Harriman, una japonesa,
amiga de Suzy, la organizadora del seminario, vino a llevarnos
de un hotel de San José. Es de Hamamatsu, Japón, pero se mudó
aquí, hace 12 años cuando conoció a su marido. Eso me acuerda
que hay muchas japonesas muy fuertes que viven en varios lugares
del mundo.
El camino hacia la ciudad era lleno
de vegetación lujuriante y mucha hermosura. Realicé la inmensidad
de esta tierra, de paso por el Norte California. No obstante,
a medida que nos acercábamos de Grass Valley, el tiempo se puso
peor y empezó a llover a cántaros. La lluvia se transformó en
granizo y se vieron relámpagos.
Vendrá alguien al seminario con este
temporal ? Empecé a preocuparme. Llegados al hotel, ya se había
anochecido y había poca gente por las calles. La lluvia continuaba
a caer aquella noche. Me acosté y conté las ovejas para poder
dormir.
Sin embargo, el próximo día, al despertarme,
cuando descorrí las cortinas, me acogió la luz calida del sol.
Afuera, el aire era fresco, el lugar lleno de vegetación lujuriante
y varias flores. El tiempo es tan cambiante en las montañas.

Presenciaron unas 600 de personas
al seminario que ha empezado a las 7, en el edificio de los veteranos.
Me quedé pasmado ver tanta gente en un pueblo tan pequeño. Todo
el mundo era calido y amistoso.

La empresa que se había encargado
de los productos a ese seminario se llama Hado Life USA (Hado
Publishing USA cambió su nombre). Para traer todos los productos
de abajo (foto), a mi hijo, Hiro, le tocó 9 horas para llegar
de Los Angeles.
Gracias a todos, la mayoría de los
productos se han vendido y mi hijo volvió feliz a LA. Gracias
a todos los de Grass Valley. Gracias a ti, Suzy.

A este seminario, Ikuyo y Nancy,
ambas instructoras de Hado condujeron 3 horas y media desde Petalma
y San José para encontrarse conmigo. Me alegro encontrar instructores
Hado en lugares tan inesperados.

A la izquierda, Nancy, a la derecha, Kimiko, nuestra empleada
A este seminario vino también Amy,
otra instructora Hado de LA.
Amy Hallows
Al seminario de hoy fue invitado el
doctor Bigelsen, presentado en el diario de 21 de enero. Fue él
quien hizo investigaciones, durante 25 años, de las células de
sangre. Parece que muchas personas del público han sido capaces
de resonar con sus descubrimientos que afirman que la sangre puede
poner de relieve, de manera visual, la información física y psicológica
de una persona.
Estoy sintiendo que una de mis responsabilidades
en mi vida es aquella de presentar descubrimientos como ese, bastante
desconocidos por mucha gente, claro, una de las razones es que
son investigaciones muy avanzadas.


Una conversación entre los dos.

Al final, como recompensa, el público
nos regaló una ronda de aplausos muy calurosa. Un trabajo excelente,
doctor Dr. Bigelsen. |